En la madrugada cayeron las primeras gotas de lluvia. Una oleada de otros tiempos me invadió la memoria. Imágenes de épocas idas que la humedad trae a mi pensamiento nublado, a mi corazón expuesto a la tormenta. Siento una nostalgia enorme. Me pongo a darle vueltas al vacío que desde el principio he llevado adentro, la asfixia. No es un vacío cualquiera, sino ese mundo que yo construyo en mi imaginación y no veo en la realidad. Lo inmediato está abandonado por los imposibles que creo a diario en mi conciencia.
Hoy es tiempo de pasado. La lluvia, los árboles sonrientes mientras el cielo se estremece gris y álgido. Amaneció nublado, olor de ayer, sabor lejano. Me encanta que llueva, asomarme por el umbral de mi casa, así me ahondo en mi corazón sitiado por la neblina.
domingo, 27 de mayo de 2007
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1 comentario:
pues vénganme a decir algo
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