lunes, 31 de diciembre de 2007

"Alma Primorosa"

Qué prodigio ver tus cuerdas a manos de la aurora, donde cada ave es una trayectoria vibrando en el viento, haciendo cantar a la entraña de la altura. Yo soy el testigo fiel de la intemperie, el primero y el único, y me arrodillo delante de tu asombro: qué íntima hermosura la de saberte flor de las miradas, donde la luz se afirma. El alma inunda de silencio la llanura. Todo se ve plural, ardiendo y sin quemarse; en la hoguera mansa de la venida del sol, inauguras el día.

domingo, 30 de diciembre de 2007

Una reflexión

Confesarse es hacerse palabra uno mismo, afirmarse, buscarse con la fidelidad más íntima en el entendimiento de otro.

viernes, 28 de diciembre de 2007

Digresiones

Cuando el corazón está triste la cabeza se llena de humo.
El trabajo es una cuesta larga y nuestras manos repudian a la piedra.
Cuando el amor no está le falta poco al hombre para no existir,
experimenta no ser nadie, sino una sombra que arde en sí misma,
y sola frente al horizonte se consume al margen del crepúsculo.

Después de todo,
cuando la noche está cubierta de tormentas,
y el cielo interno se convulsiona desde su remota lejanía,
siempre hay una luz que no se rinde,
que atraviesa los densos muros del alma
y llega, y se entrega y es hoguera para el frío;
su raíz es otra estrella que nunca abandona.

martes, 25 de diciembre de 2007

Momentos del cielo

Navidad gris

Ha estado enfermo el cielo, apenas mira,
con trabajos habla con el idioma profundo de su altura;
su infinito duerme ahora como recién nacido,
casi podría decirse que está muerto
o a punto de abandonar a los hombres.
Esto lo sé con la certeza del que nada espera.
A nadie como a mí le duele su obligado silencio
y en mis labios la sal caída de su lluvia brilla,
como un puñado de estrellas que Dios despreciara,
justo cuando soy el más huérfano de los delirios,
la última sombra de mi casa, donde ya no viene de visita el viento
y el cielo huye de mis ojos
como un alarido que saliera de la nada.

viernes, 21 de diciembre de 2007

Tu piel es otra patria después de los abismos.
Yo atravesé túneles y puentes por buscarte,
el mar me permitió caminar sobre su oleaje.
Pero llegué al recinto del silencio
donde he instaurado mi morada,
donde no hay regreso ni salida,
sólo tu niebla que llega tristemente.

sábado, 15 de diciembre de 2007

Herida verdad

No sé qué tantas cosas dirá el viento de mí cuando me ausento,
ni sé si el humo de las más grandes avenidas me recuerde.
Yo transito en medio de visiones
donde la luz enferma de severas pesadillas,
y se levanta cansada y triste se marcha.
Yo pertenezco al mar, a sus designios, y mi entraña
atestigua su hondura interminable.

Por eso estoy triste, parezco ausente con mis ojos abiertos.
Yo sueño no estar, sueño mi desaparición
cuando el día me abre la frente de un tajo,
con su filo de horizonte donde mis nervios se prenden
al despuntar el alba y yo ciego,
enredado en la urdimbre de alguna pesadilla
proveniente del abismo, despierto.

Éste es mi laberinto, mi selva virgen:
una herida verdad arrastrándose en el mundo,
vistiendo mi carne por no estar desnuda en la intemperie.

domingo, 27 de mayo de 2007

Lluvia

En la madrugada cayeron las primeras gotas de lluvia. Una oleada de otros tiempos me invadió la memoria. Imágenes de épocas idas que la humedad trae a mi pensamiento nublado, a mi corazón expuesto a la tormenta. Siento una nostalgia enorme. Me pongo a darle vueltas al vacío que desde el principio he llevado adentro, la asfixia. No es un vacío cualquiera, sino ese mundo que yo construyo en mi imaginación y no veo en la realidad. Lo inmediato está abandonado por los imposibles que creo a diario en mi conciencia.

Hoy es tiempo de pasado. La lluvia, los árboles sonrientes mientras el cielo se estremece gris y álgido. Amaneció nublado, olor de ayer, sabor lejano. Me encanta que llueva, asomarme por el umbral de mi casa, así me ahondo en mi corazón sitiado por la neblina.

sábado, 26 de mayo de 2007

Sobre máscaras y desdoblamientos

Me puse a pensar en cuántas personas he sido. ¿Soy el mismo con mi familia que con mis amigos?, ¿soy el de hace cinco años, o el de hace diez? El tiempo y las circunstancias me llenan de limitaciones. Realmente la personalidad múltiple se vuelve evidente cuando el sujeto implosiona y pierde el control sobre sí mismo.
En realidad no sé cuánto más podré sostener a todos mis sujetos en paz. No quiero que uno comience a pelearse con el que tenga más próximo. Uno empieza por cometer torpezas, una tras o otra. Es sintómatico. Me han sucedido varias ya. Pero hoy no he de contarlas. A veces, también, suecede que por las noches, cuando la luz artificial alcanza a tocar los objetos de mi alcoba, presiento que éstos desplazan su sombra, la agigantan, como queriendo burlarse de mí y reducirme a la nada.

miércoles, 23 de mayo de 2007

Páramo de vuelos y preludios

Me rendí. Todos tienen un dichoso espacio para venir echar sus bendiciones y sus inmundicias. ¿Por qué no habría de tenerlo yo también? Además aquí todo parece estar como en una dimensión extraña, un tanto aperente, que juega con la realidad como en la Casa de los Espejos de la Feria. Todo se deforma: se alarga, engorda, dismunuye, adelgaza... Así creo que todos, cuando venimos aquí, no hacemos más que poner el espejo deforme de nuestro interior frente al espejo deforme de la realidad. Y cuando alguien nos lee, cuando muchos ojos palpitan entre esos dos espejos, surgen infinidad de interpretaciones que le impregnan sentido a nuestro tiempo libre. El título de este comienzo responde a dos poetas que me gustan y que marcaron mis comienzos en el mundo de la sílaba y la aliteración, de la metáfora y el símbolo, del poema y mi alter-ego.

Hoy por hoy venimos al mundo irreal

Pero, ¿no es eso un hombre, lo que imprime en sus palabras? A veces me ahondo en mi silencio para dejar que otros seres me laman la conciencia. Entonces me encuentro como un búho expectante en medio de la sombra. Pero también es bueno tomar la palabra, aunque sea para que la lengua no se entuma de tanto estar inmóvil.



Me gusta el silencio. El silencio y los rostros inquietantes que engendra en medio de su ser intangible. Así le miro, horas y horas de contemplación, tiempo de fuegos que albergo en mis entrañas.



Hoy todos escribimos, menos mal. Por algo he notado a la gente un poco más callada, porque se vierte en este mundo extraño, como gestado en la malignidad del progreso. Pero éstas son cosas de la casualidad, de la naturaleza y del ser caótico que nos electrocuta los nervios.



Hoy sólo esto, una palabrería de presentación en este mundo donde las palabras son austeras y están a punto de sobrar. Ambiociono inventar un nuevo idioma.