viernes, 27 de junio de 2008

En este mundo no vencerá la oscuridad. Vendrá una noche serena en la que pensaremos el mundo, reunidos alrededor de una hoguera rebosante de estrellas. Entonaremos himnos con la primera lengua donde los manantiales miran la eternidad interior, la que somos y hoy no vemos. Mi desnudez me ha dicho estas cosas mientras discuten los relámpagos con las tinieblas. Yo contemplo, testigo impávido, tanto cielo azotado por la confusión, tantos mares desbocados queriendo penetrar la altura con su furia de huracanes y convulsiones tectónicas. Estoy debajo del último árbol, hijo del corazón y el conocimiento, al que ya le han arrebatado sus códices y frutos, pero aún se yergue definitivo con sus ramas que apuntan a los héroes. Su savia, suave voz aflorando en el jardín profundo de mi sangre.

Mis pies han pensado con la misma dureza de las piedras para seguir haciendo el camino, han escuchado su remota melodía de incansables labradoras del mundo. En la tierra sedienta sobrevive una flor humilde que me sonríe, es la poesía. El horizonte invoca a mis labios, el néctar del atardecer se ha derramado.

viernes, 30 de mayo de 2008

domingo, 13 de abril de 2008

Tú no. Sólo no. Confórmate, no hay explicación.
Tú no entras, tú no eres. Lo más próximo a la razón:
dicen que no. Dicen todos que tú no.
Es malo aceptarte, sólo eso. No importa mucho quién seas.

Viaja, busca tu lugar, y si no lo hallas: invéntalo.
¿Lloras?, ¿una gota de sal será suficiente para el mar?
¿Afligido?, ¿con preguntas?, ¿muchas?
No, no tengo tiempo. Vete.
La única respuesta es caer desde un puente.

El amor, ¡no lo toques! Tu cuerpo es lo imposible junto al suyo.
Alternativa: monje, intento de monje, aborto de monje,
¡aguántate! Perdiste algo tuyo, te concibieron con el coito mismo de la angustia
y eres la encarnación de una duda. Sólo eso. Te disiparás mañana. Dios dice.
¿Y mientras? Púdrete. El alma se pudre mientras el cuerpo vive.
El cuerpo se pudre cuando el alma es libre.

Huérfano. Tu carne dice no. Tu sexo te maldice.
¿Has visto el amanecer?, sí, siempre amanece aunque duela.
Otra vez lo mismo, ¿o no? Maldita sea. Eso es.
Tu dueño es tu propia negación,
no te resistas, no endurezcas, flojito, hasta que mueras.

viernes, 21 de marzo de 2008

Viernes Santo

Hoy moriste, la tumba que soy lo sabe y se convulsiona.
Estaba tan abierto el aire, tan desnudo el tiempo.
Yo tomé un café por la mañana,
desperté tarde y el día era igual, terriblemente igual que el anterior
y sin saber por qué no comí carne.

Sé poco de ti. Ni te afirmo ni te niego,
pero sé que mi ignorancia, mi indiferencia, lastima.
Vendrás o será que ya viniste, que hablas
el idioma de alguna estrella, la más lejana.

sábado, 8 de marzo de 2008

Tres voces jóvenes

La poesía colimense ha visto surgir tres nuevas voces. Se trata de Liliana Rodríguez, Krishna Naranjo y Gabriel Govea, quienes recientemente publicaron, en la colección Exordium de la Facultad de Letras y Comunicación, un poemario cada uno de ellos.
En el café QuisQueya, en Comala, fueron presentados los trabajos creativos el viernes pasado en punto de las nueve y media de la noche, hora en la que ya había público esperando a que la poesía comenzara su vuelo.
La primera intervención fue para el poemario Ordalías Pírricas, de Liliana Rodríguez, cuya presentadora habló del abanico de emociones que desplegó la autora en sus textos. La ironía, la confusión, la búsqueda son parte de las imágenes que nos ofrece Liliana en su trabajo.
La segunda fue Krishna Naranjo, quien tituló Para morir en rojo el motivo de su inspiración. S u presentadora dijo que ella hablaba del amor, los cuerpos encontràndose en una guerra, y el mito.
Y el último fue Gabriel Govea con su Breviario de mar. Su presentadora habló del mar como misterio, deseo y profundidad.

jueves, 6 de marzo de 2008

Cuando no soporto el peso de la noche
y enciendo mi voz en el camino, y canto
con los pies descalzos y el pecho abierto,
para besar con luz todos los rincones de las calles,
cada acera y sus altivas fachadas;
Sí, cuando mi tristeza fluye por los puentes
donde ya no hay amantes sino preguntas,
y laguidecen mis pasos para caer de rodillas
con los ojos tiernos como pétalos mirando la tormenta sin fin,
que cansa y lastima mi fuego interno.
Cuando los gritos se me clavan fríos en la garganta,
sin haber nacido, y me doy permiso de soltar una lágrima,
sólo para seguir existiendo.
Cuando tosen las tumbas y sólo yo me doy cuenta:
cada persona es un entierro
y por el odio pululan los gusanos.
Cuando el mundo habla pisoteando mi silencio,
y yo sonrío para no sentirme cadáver.
Cuando el cielo se desmaya y le soplo y le soplo...
y le tomo en los brazos con una canción de cuna...
En fin, cuando evoco estas cosas
y sólo me entiende la hojarasca,
humedezco mis labios de dolor
y con la mano en la cabeza le hablo a Dios
porque ya no queda de otra.

jueves, 28 de febrero de 2008

Fui al pueblo de mis sueños a buscarte,
a dejar migajas de mí por todos los caminos
para que la luz de mis ojos no se perdiera en el regreso.
Fui al país de los encuentros,
donde las montañas hablan de ilusiones en lo alto;
mi cúspide sabe de tu azul infinito,
de las cosas que haces cuando duermes
y nunca dices ni a tu sombra
porque sólo son mías.

Nuevos árboles apuntaban tu nombre,
las aves no sabían más que de tu casa
y el viento que recorre inquieto las memorias
me decía que tú existes y me quieres,
y que desde otras latitudes también cierras los ojos
para inventar que me amas,
y que todo es cierto y la soledad no tiene mundo aquí
donde soñamos amarnos
cada cual desde su propio silencio,
en la habitación abierta de los destinos cumplidos,
donde el viaje ha terminado en el origen de ambos.

miércoles, 13 de febrero de 2008

POEMA

Entender que un ave detenida en pleno cielo
nos llovizna los ideales de las águilas

Entender que los árboles nos piensan
y por sus ramas designan a los héroes

Entender al reloj como un océano
por donde cáfilas de voces penetran los abismos

Entender, sólo, que lo Uno arde
a través de las lides y los páramos

Entonces
las palabras prenderán incienso
en las bocas de los hombres
y no faltará algún dios perdido
que venga a saciar su sed entre nosotros.

Un muerto reza

Un muerto reza cada noche,
un muerto cae rendido y se arrepiente,
llora su amargura ante mi sombra.

Qué voy a hacer con este hombre
que arrastra a cada paso
sus muelas oxidadas
donde las tinieblas le ladran.

Qué voy a hacer con este hombre
y su conciencia, luz que lastima,
si es más fácil abordarle por su sombra
que por sus patas asirle.

Qué con las voces que le velan
y le cantan y le danzan desde la agonía.
Qué con sus quejas y sus súplicas
cenizas de mis preguntas;
porque de él tengo la certeza de existir
y una larga hipótesis que huye
en poemas que sufren.

Yo soy el muerto que le reza cada noche
para que duerma tranquilo
y no padezca la pesadilla de estar vivo.
Yo soy el muerto al que le dicta su olvido
lleno de amores inventados en países míticos;

el que lo lleva a cuestas
por ninguna parte de ningún destino;
soy la vigilia, el muro de su locura,
la caída de un insecto volátil
que a diario choca en su ventana:
única salida que nos mantiene cautivos.

lunes, 28 de enero de 2008

Quién

Todos hemos preguntado quién
quién inició el debate de relámpagos
quién abrió la tierra cuando dijo no
quién palpó la última fruta del árbol
quién declama los versos del mar
quién sonríe tras la distancia
y el humo que la engendra
quién no fue poeta
y en el intento sucumbió
como palabra rota en cientos de cristales

Yo cierro los ojos para mirar otro espejo
y preguntar quién me habita por dentro
quién es aquél de mis encarnaciones nocturnas
quién se nutre con mis sueños
al morder las más ávidas pulpas
quién es aquel Gabriel que solo pregunta.

domingo, 6 de enero de 2008

Viaje

Anduve por tres ciudades nórdicas
donde América se congela cada invierno.
Las volví a trazar con mis pisadas
y les otorgué nombre nuevo en cada esquina.

Las tres ejercían de prostitutas
y todo el mundo se vaciaba en ellas.
Patrias del exilio, la orfandad
y un aliento cálido de tierra prometida.
Mi casa es su casa
murmuraban como riéndose en secreto.
América es el norte y el pan y el sueño de la gloria.

miércoles, 2 de enero de 2008

Los días

Máscaras vagan por mi angustia
como queriendo asirse del rostro del exilio.

Sólo me visitan los días de luto con cántaros vacíos
cansándoles el hombro;
ya no viene más la flor ardiente
y mi sed soñadora le busca en las noches
de lápidas abiertas.

Me queda un espejo y el reproche,
la pérdida del mundo vuelta loca entre mis pies descalzos,
un hombre al que arrastro
y bien me sé autor de su intemperie,
quien le abra la tumba cuando venga el final
con un séquito de sombras.

Son éstos mis días mutilados,
los que no han besado ni siquiera la ceniza de un viejo amor,
los que vienen de visita a consolarme
bajo la inevitable luz de su propio desconsuelo.

Nublado

Una oscura flor se deshoja
detrás de mis visiones
y el cielo que por dentro me contempla
se torna espeso y gris,
estremecido en relámpagos,
luz con un miedo tremendo,
luz nerviosa, indecisa.

Yo soy el único sin techo,
mi morada es la tormenta,
la noche de sábanas rebeldes,
sueños que se imprimen en la tela
como rasguños de muribundo tigre
a través del firmamento.

Una oscura flor se abre
como una mirada bajo el caótico silencio.
Llueve tanto que el viento
es la suma de las respiraciones de mis muertos.